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jueves, 18 de abril de 2013

ella


Imagen: Banksy
 
 
En el reino de ella
la tristeza camina sin vestidos
alrededor del agujero de las cosas
presentes y soñadas

como si las hubieran olvidado dentro del espejo

la exasperan los números de la muerte
y su niña lastimada guarda los secretos
asume los hospitales del vacío
y aún así crece desde el centro de la tierra
como los otros niños
miente para olvidar
ama para no tener
que mentir
que odiar
ni lastimar

tiene los pies atados al camino
que no se detiene jamás
apurada por el amor
que deja en todas partes

como cartas

muchas veces oigo su voz
la voz de esas cartas

estoy parado frente a las décadas
de esas cartas

en el reino de ella y tengo miedo de despertarme a mitad del tráfico
y olvidar en ese momento
lo que cantan esas cartas

y tengo miedo de que ya no seamos hermanos

en el reino de ella
me quedo quieto
bajo un árbol
hasta que anochece

para poder ver pasar un pedazo de su sombra.

...

martes, 26 de marzo de 2013

las cosas


Fotografía: Silvio Campillay 


¿puedes oír
a las cosas
sin nombre
cuando caen

o continúan

mudas

dentro de los gritos?

¿hasta cuándo callarán       
a la hora del amanecer       
o de cualquier otra pregunta?
¿acaso no tenemos ya de silencio una vida escrita?

¿no somos su recuerdo, su traición,
un escándalo no televisado, contra las desafinadas cuerdas del ring?

si lo que no podemos nombrar nos priva de nuestro verdadero rostro

¿no es hora de decirlo?

¿o sostendremos
esta conversación
para siempre
mutilada?

no tenemos espacio para comprender
 
el final de una vida / sospecha
sin perdonar a la razón
y nos mentimos / aún cuando sabemos
es innecesario
como meter algodones
en las bocas de los muertos / esos agujeros
a los que es imposible llenar con palabras.


...

lunes, 4 de febrero de 2013

autodedicado

 Bosque Varas (San Juan de Cuyo, noche de enero de 2013)
 
 

Desde que te conocí
no dejo de pensar en por qué
las cosas duermen mientras las pensamos.

Si para oir la propia música
hay que ensordecer
doy fe a mis abismos
en donde todo es tan real como innecesario

y no quisiera soltarme nunca de tu mano.


jueves, 1 de marzo de 2012

horfandad

Una pintura de Guayasamín

yo, corazón
te digo no hagas caso de las palabras
que no te hacen sangrar la mejilla


el poema es una paloma rota
paloma ciega
cae en el espejo
luna helada de un dolor
más alto que la vida,       te digo


no hagas caso


ni nada


ni tu lástima les des
a esos huérfanos de lo humano.


...

martes, 21 de febrero de 2012

danza de los abuelos


antes de vivir en mí
andaba
sin hogares entre un día y otro
tejiendo los hoteles
y alumbrando con un cigarrillo
la letra de una canción.




al alumbrar con un cigarrillo la letra de una canción 
me quemé los dedos, los labios se me pusieron morados 
por el vino 
tanto 
tuve que tomar: / a la sombra del algarrobo en donde me dejó escondidas las alpargatas mi abuelo (el que no sabía leer ¡bendito!) / y con la guitarra del otro / 
quien faltaba lunes a viernes / aunque se fue en jueves 
y cantando / sin que yo lo viera ni por un momento 
y no como al otro / quien bicicleta negra 
me llevaba a pasear en mis pensamientos.




ahora, sus hoteles, son casas en mí. / cigarrillos quemados.




urbana animalidad de mis acelgas.




analfabetizando la canción que me alumbra.


- - -

viernes, 17 de febrero de 2012

AMOR


yo amo la mosca

porque sólo ella es capaz
de transportar
los mensajes
del delirio

y es como si de todos los ataúdes del cuerpo
de todos los hoyos de la máquina
de toda la mierda incesante
de toda la desgracia
de toda la podrida costumbre de la vida

fuera ella

la mosca

la única verdad volando

entre los idiotas

...

lunes, 13 de febrero de 2012

Adiós a: LOS NIÑOS QUE ESCRIBEN EN EL CIELO (para A. Artaud y Luis A. Spinetta)


La verdadera paciencia 
se rompe los huesos al caer
su sonido es
como el de los nombres rotos de los ángeles


la única diferencia es
que en este caso
su escalera hacia dios
tiene sentido


pero:


para lavar la ropa sucia de los ángeles
dios no tiene mejor idea
que ahogarlos en su saliva


el mismísimo artaud
lava la ropa sucia de los ángeles
sus propios calzoncillos cagados
sus esquizofrénicas medias
y camisas de fuerza


las cuales dios coloca alrededor del cuello de los ángeles
para que no griten.
...

lunes, 19 de diciembre de 2011

MANCOS

Fotografía: adrián campillay


los guitarristas mancos
duermen en las veredas
su sueño es tocar
el cielo con las manos
pero sólo les queda 
un acorde enredado
en la garganta
hundido en la tierra
en el asfalto
en las soledades
de una mano sola
y otra ausente

otro día sin aplausos
en el paraíso.
...

miércoles, 26 de octubre de 2011

vuelta



hierro no tiene
hojas no viene
viento no puede
olvido amanece
contra el sol
abre el día
sueña y duerme

habla por motivos sin razón.


...

miércoles, 22 de junio de 2011

niños



Cercada de perros, la ciudad calla.
Adormece piel televisada en noches sin dormir, botellas huyen a la panza del día. Donde las noticias recrean
cada mentira           duerme su cadáver blando.

Los chicos corren por el bar        las sienes rotas

los vasos vacíos de sus sueños.
 ...

viernes, 3 de junio de 2011

cocaína


1.
Ahora lo sé, te estás volviendo una estatua escuálida que baja por mi cuerpo, 
enciende mis temores y mis pasiones con la misma facilidad                           y con el mismo objeto.

Tu ídolo de lujo tiene la cualidad de simular la perfección.

Lo irreal está en él, como viento en palabras que digo. Vamos los dos, en invento de ser nosotros, pero atrapados por la velocidad de tus actos, y por lo que hay en tus actos: nuestras conciencias no tienen la menor oportunidad de verse al espejo en donde sí sabríamos quienes somos y así
cuanto hay entre nosotros habría terminado.

Tu dolor no existía antes de mi, tu alegría era como
la paciencia de un huevo o la levedad de una  sombra. 

Tus ropas mordidas en soledad no habían temblado ante desnudez alguna y mucho menos te contemplaste desnuda ante vos misma

no antes de convertirte en mi única impresión de las cosas.

La racha en donde fuimos encerrados los dos
es un dado
no termina de caer               nunca
y aún después                        
cuando todo haya terminado
su número será absoluto misterio.


2.
No sé qué busco en la noche,
tallo mi sombra en oscuridad.
Soy escultor imprevisto.
Sólo trazo      rayas de hielo;                              
mi pensamiento ha adquirido profunda sensibilidad
a partir de vos y sin embargo           el registro es tan mínimo
que este día excepcional me siento en las puertas del paraíso. ¿Pero cuánto durará?   ¿será como el tiempo en que la idea
te atraviesa e inmediatamente te abandona? 
¿o será como un disparo            en el que se pierde la vida?


3.
Descendí al borde de la viñeta donde nos dibujamos.
Mi amor real por vos sólo es real para mí, y como carecés
de todo cuanto te doy: una sola vida juega la secuencia, 
se repite,                                 como la página de un libro.
En él tu amor diseña los espacios a donde van mis formas
a llenar tu vacío, tu mirada de nadie
y tu ausencia de todo.

Es mi libro     nos escribo   pero te lo doy porque de él carecés más que de cualquier otra cosa que no te
doy.


4.
Es tu silencio                                    habla sin parar
en los rincones de la casa.


5.
Atrapado en la velocidad de tus actos: En el bosque, en el mar, en el viento, en la luz, en la sangre, en los pequeños caminos. 
En la raíz de la rosa torcida hacia arriba.             En el dolor. 
En la lucidez cercana de los árboles. 
En las ropas sucias de los ángeles.
En la inquietud del tiempo,
en su muerte que no llega,

en su vida que no es.


6.
Formas ligeras de los puentes.       Algunas ciudades están a
punto de caer,           siempre,                    en sus ventanas miradas
hacia ningún lugar.


En sus baños
vomitan
sueños
a los hombres.


7.
Formas ligeras de los puentes entraron por la ventana. 
La ciudad cayó. Su voz       y también su destino. A la larga
todos     nos convertimos en la sombra de los recuerdos de otros,
casi siempre es igual.
Solo la poesía permanece.


8.
La velocidad no nos hace más ágiles, sino efímeros.
La velocidad está impresa en nosotros. Abrimos la puerta, olemos el aire y la velocidad es en ese momento innecesaria. Su arruga no es porque haya pasado el tiempo. La sed llama al vino, como la madrugada a la luz. El vampiro desaparece, las alas negras se pliegan en el reverso ondulado de la oscuridad,

en el color del vacío nos vemos como errantes manchas
que vuelven a la tumba después de una larga noche de sangre.
La blancura de nuestros cuerpos está saciada pero la luz quemará la transparencia de ese momento.

La velocidad no es un parámetro, sino límite entre un mundo
y otro. ¿Es volver? ¿los dientes volverán? El vampiro duerme tranquilo, porque sabe nunca morirá;
nunca se apagará fuego palpitante, regresará la noche
y permanecerá ahí   un día             para siempre.

entonces velocidad                         será una palabra del pasado.




(del libro "Las ciudades interiores" Ed. LA PIEDRA EN LA HONDA / San Juan, 2005)



martes, 24 de mayo de 2011

mudez del verbo

Fotografía: Alberto Román
tal vez
siempre
y nunca
sean
de las más viejas de todas


las palabras buscan la eternidad


el consuelo de su vacío.


atrás de todas las cosas
esperan
como asesinas a sueldo
de los significados


a que los centros
se diviertan con trajes
y la mirada se parezca
a las páginas de un libro.


átomo y soledad.
son parecidos.
amor e ilusión.
silencio y sepultura.


lo mínimo es estar solo.
mínimo y necesario.


las palabras no tienen nada qué decir.

domingo, 15 de mayo de 2011

lihvro...



Me atormento de mi propia mentira
hecha de mentiras ciertas, pedazos inútiles,
máquina descompuesta en el tiempo, en el amor,
en la sangre,
en vínculos remotos                              y por cierto:

túneles subterráneos.

Aunque no hay trenes esta cuidad parece dormida por el murmullo dulce y ensordecedor de la tierra agujereada y nítida, bajo aguas de un mar congelado por el fuego.

Esa voz —que no es una voz, sino movimiento de sonidos y sombras, o de sonidos en las sombras—, es la voz
del cementerio bajo nuestros pies, el hospital helado
o la refrigeración permanente de la locura. A veces un sonido agudo de golpe desaparece, como un grito y no llega a ser siquiera
la insinuación de un grito.

Pero el dolor      al oír a ese casigrito  casigritar
no se compara con el de saber que esa voz —y ahora sí es
una voz—,             murmullo      ensordecedor
              permanecerá.


2.
De la misma manera pienso
finalidad de la vida
constante invento de la verdad.

El objeto del arte.      La finalidad de la vida.


3.
Constante invento de la verdad.
Música trae a las cosas para formar parte
y desencajar —al mismo tiempo— con una promesa dulce
en la gran forma y se acaba, se hunde en nuestro interior
contra
nuestros
pensamientos.

Ahí el pulso de la aldea
llena el aire con una canción.
La carta que escribo se derrumba dentro de mí.
Toda caída me pertenece. Vivo
sueño provocado
sin el ejercicio aberrante de la voluntad humana.
Describo con mi propio cuerpo, e ignoro palabras
que sin duda pronuncio creando alrededor de mí
a un hombre.

Ese es mi voluntad deshumanizada dentro de mí.
Mi propio cuerpo,  mi elección azarosa de la vida.
Dentro de él escribo sin necesidad de mi presencia, lejos de la finalidad encerrada en hospitales de una cultura acaecida durante el dominio de la raza humana

y            quien está a punto de domesticar fuerzas para después suicidarse está en la corriente que esa cultura desenvuelve alrededor de su muerte
o en su nacimiento definitivo

vasto en la apropiación
de la identidad de las cosas
y que cada uno necesita
para suplantar su propia ausencia.


4.
Escribo desde la terquedad. Desde la imposibilidad de la palabra.


5.
Es asombroso una vez dibujada la noche aparecen ante mí barcos humeantes. 
Largas mujeres increíbles. La memoria
se alimenta de muerte 
y la absoluta ignorancia de este hecho
nos proporciona la escritura
o más bien
nos deja ser su guante.
Robar espacios a la realidad equivale
a la construcción autodestructiva de la razón.
El vocabulario de la muerte es nuestro propio cuerpo

y no hay razón, que fuera del cuerpo
sea verdadera razón.

del mismo modo en que una verdad aparente no puede materializarse, tener —al fin y al cabo— un nacimiento,
una vida y una muerte, no hay motivo para pensar no exista vida producto de lo llamado imaginación. Negar esta posibilidad es negar la naturaleza misma de la creación
¡no en el sentido divino! sino en el       s e n t i d o  s o ñ a d o .

Largo sueño de locura en el interior de la vida.


6.
el sacrificio que las palabras hacen de la realidad


es necesario.



jueves, 7 de abril de 2011

ahora

Fotografía: Clara Vasco


ahora que la paciencia 
ha suprimido 
a la ansiedad del misterio
nada puede ser verdad


la duda baja las escaleras en puntas de pie
para no despertar a los macabros del sueño


la luz
a través
de la ventana
no revela la violencia de la calle bajo la luna


a la hora en que todo esto sucede
lo cierto es innecesario


los perros
que habitualmente 
ladran a la nada
huelen las respuestas
pero apagan la música 
de sus cuerpos


y así los ladridos se asemejan
al razguño de una tiza
sobre el pizarrón negro y roído de la infancia
donde no es extraño ver 
pasar 
al amor
en calzoncillos


con una flor gruesa en el escote


de lo que nunca será.